
Las labores se desarrollan con drones, unidades especializadas y nuevas áreas de rastreo en coordinación con las Fuerzas Armadas
El Ejército del Perú ha reforzado significativamente las operaciones de búsqueda de la alférez de la Fuerza Aérea del Perú (FAP), Ashley Vargas Mendoza, desaparecida desde el pasado 20 de mayo tras un accidente aéreo registrado en la zona de Pisco. La oficial se encontraba a bordo de una aeronave KT-1P realizando una misión de instrucción cuando se perdió contacto con su unidad, cerca de la isla Zárate, en la Reserva Nacional de Paracas.
Para intensificar los esfuerzos, se ha desplegado personal altamente capacitado perteneciente a la Primera Brigada de Fuerzas Especiales, así como del Escuadrón de Reconocimiento Aeroterrestre N° 21 de la 1ra Brigada Multipropósito. Estas unidades realizan operaciones de búsqueda en puntos críticos como las playas de Lagunilla, Yumaque y Supay, donde se han identificado nuevas zonas potenciales de rastreo.
El despliegue incluye el uso de drones de reconocimiento que permiten ampliar el alcance de la operación y mejorar la precisión de las búsquedas en terreno difícilmente accesible.
La operación cuenta con la participación conjunta de la Fuerza Aérea del Perú, la Marina de Guerra y otras entidades estatales, las cuales han implementado patrullajes aéreos y marítimos con helicópteros y embarcaciones. Hasta el momento se han localizado fragmentos de la aeronave en distintas zonas costeras, incluyendo las playas Mendieta y Supay.
Las autoridades mantienen una labor constante en la zona, y la familia de la piloto ha solicitado que se esclarezcan las causas del accidente mediante una investigación transparente.






