
El fabricante estadounidense de drones, General Atomics, ha alcanzado un importante logro con la obtención de la certificación de seguridad de la Autoridad Militar de Aviación del Reino Unido para su dron Protector RG Mk1, también conocido como MQ-9B. Este reconocimiento permite, por primera vez, que una aeronave no tripulada de gran tamaño opere de forma rutinaria sobre áreas civiles, eliminando las restricciones geográficas tradicionales.
“Esta decisión del 29 de abril marca un hito sin precedentes para los sistemas de aeronaves no tripuladas de gran tamaño”, anunció la compañía en un comunicado, destacando la relevancia de este logro tanto para el Reino Unido como para la industria global de drones.
La certificación se ha otorgado tras superar una rigurosa evaluación de aeronavegabilidad conforme al estándar de la OTAN STANAG 4671. Este estándar busca armonizar los requisitos de seguridad entre los países miembros de la alianza, facilitando que las certificaciones sean reconocidas a nivel internacional.
Linden Blue, CEO de General Atomics Aeronautical Systems, explicó que la compañía ha invertido más de 500 millones de dólares durante 11 años para lograr que el MQ-9B cumpliera con estas exigentes normas de seguridad.
“Hemos trabajado incansablemente para garantizar que el MQ-9B pueda operar de forma segura en espacio aéreo civil, ofreciendo a los países aliados una capacidad operativa sin precedentes”.
Hasta ahora, los drones militares debían limitar sus vuelos a corredores aéreos protegidos, especialmente en zonas densamente pobladas de Europa. Esto se debía a la falta de sistemas de seguridad avanzados en los modelos anteriores, que no contaban con motores a prueba de fallos ni con mecanismos eficaces de prevención de colisiones.
Con esta certificación, el Protector RG Mk1 podrá operar sin estas limitaciones, lo que supone una revolución en las operaciones de vigilancia, seguridad y defensa en entornos civiles.
Además de la Real Fuerza Aérea Británica, General Atomics ha confirmado pedidos del MQ-9B por parte de Bélgica, Canadá, Polonia, la Guardia Costera de Japón, la Fuerza de Autodefensa Marítima de Japón, Taiwán e India.
Este creciente interés internacional demuestra la importancia de contar con sistemas no tripulados que puedan integrarse de forma segura en los espacios aéreos civiles, ampliando su utilidad más allá de las misiones puramente militares.
La certificación del MQ-9B Protector no solo marca un avance para General Atomics, sino que sienta un precedente que podría transformar el futuro de la aviación no tripulada en todo el mundo.






